El deporte en la vida de un maestro de la deducción

 

¿Quién dice que en la vida no se pueden complementar -de manera positiva- la escritura con el deporte? Sin duda alguna, muchos destacados escritores a nivel mundial les han dado un papel preponderante a sus escritos sobre diversos temas y/o géneros literarios, pero, no por eso dejaron de lado su faceta y pasión deportiva.

Muchos de estos hombres de letras se vincularon con sus deportes de interés, ya sea practicándolos, como fieles espectadores y/o seguidores y hasta en algunos casos, escribiendo columnas y/o cuentos en donde el eje principal de la historia fuera el deporte. Dos ejemplos notables de esto fueron, por ejemplo, Agatha Christie (1890-1986) y J.J.Tolkien (1892-1973).

En el primer caso, la autora de cuentos y novelas policiales, (creadora del detective Hércules Poirot y la señorita "Miss" Marple) quedó cautivada por el mar durante su estadía en Sudáfrica, en 1922. Las olas y su horizonte maravillaron a esta mente prodigiosa; a tal punto, que se convirtió en una de las primeras mujeres británicas arriba de una tabla de surf.

En el segundo caso, el creador del " Hobbit" y " El Señor de los Anillos", antes de convertirse en un aclamado escritor, solía utilizar su tiempo para jugar al tenis con amigos y colegas. La actividad tenística de Tolkien siguió su curso hasta pasados sus 40 años, momento en el que sufrió una lesión en el tobillo frente a Augus Mclntosh, y de allí en más se alejó de las canchas para abocarse plenamente en las que serían sus dos obras cumbres, las ya mencionadas, " El Hobbit" y " El señor de los anillos".

Sin más preámbulos, presentaré al célebre escritor homenajeado en el día de la fecha...

Arthur Ignatius Conan Doyle nació el 22 de mayo de 1859 en Edimburgo, (Escocia), en el seno de una familia católica de origen irlandés. El padre de Arthur era un pintor exitoso, aunque luego caería en el alcoholismo y terminaría en clínicas hasta su muerte.

Por esa razón, quien se encargó de su crianza y la de sus hermanos fue su madre, Mary Foley, la cual se caracterizaba por ser una mujer sensible, ávida lectora y gran contadora de cuentos. Esta situación, hizo que la afición por la lectura de Arthur se haya despertado en él desde una muy temprana edad.

Gracias a la ayuda de familiares en una buena posición económica es que pudo realizar sus estudios en el colegio de los jesuitas de Stonyhurst, Lancashire, (Inglaterra) adonde ingresó a los 9 años como católico y partió a los 17 como agnóstico. Aunque no se destacó como estudiante, si lo hizo por su sentido del humor y sus aptitudes para jugar al cricket. No obstante, fue allí donde comenzó a darse cuenta de sus facultades literarias.

En 1876 comenzó a estudiar Medicina en la universidad de Edimburgo en donde coincidió con otros dos grandes literatos; Robert Louis Stevenson  autor luego de “La Isla del Tesoro”, "El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde", entre otros) y con el creador de "Peter Pan", James Barrie. 

Entre sus profesores tuvo particular incidencia Joseph Bell, quien lo dejó impresionado a Doyle por sus habilidades deductivas y de observación. De hecho, fue quien inspiró al joven para la posterior invención de su tan aclamado, Sherlock Holmes.

Al año siguiente, se embarcó en el ballenero "Hope" cumpliendo la función de cirujano a bordo, y años más tarde se instaló en la ciudad de Porstmouth, (Inglaterra) donde inauguró su consultorio médico. Los primeros tiempos le fueron difíciles hasta que consiguió un grupo de pacientes estables, más específicamente la familia Hawkins que le cambiaría la vida ya que entre ellos se encontraba la joven Louis con quien se casó en el verano de 1885 y con la que tuvo dos hijos.

A.C.D comenzó a escribir la novela "Estudio en escarlata", que en 1887 salió publicada por primera vez en la "Beeton Christmas Annual". Este fue su primer gran éxito y el salto a la fama de su famoso detective Sherlock Holmes y su fiel compañero el doctor John Watson. En 1890 publicó " El signo de los cuatro" mientras que al poco tiempo de este acontecimiento, abrió su nuevo consultorio en laciudad de Londres.

Sin embargo, por esos momentos tenía escasos pacientes; a tal punto, que tomó la decisión de abandonar la medicina para abocarse - a modo completo- a la escritura. En 1893, a L. Hawkins le quedaba poco tiempo de vida ya que padecía de tuberculosis por lo que debido a su enfermedad se mudaron a Suiza. Doyle por aquellos tiempos escribía incansablemente, y en ese mismo año, más específicamente en diciembre, fue que, cansado de su célebre detective y queriendo abrirse camino hacía el género de novelas históricas, fue entonces que decidió que Sherlock Holmes debía morir a manos de su " archirrival", el criminal James Moriarty-, lo que se produjó en el cuento titulado " El problema final". 

Más debido al reclamo de sus seguidores, Doyle, tuvo que hacer reaparecer en escena a su personaje estelar en el cuento "La aventura de la casa vacía/deshabitada".
Durante 36 años las aventuras de Sherlock Holmes fueron publicadas en la revista " The Strand" y en total, el escritor escocés escribió 4 novelas y 56 cuentos del famoso detective de Baker Street.

En 1900, escribió " La Guerra de los Boers", en lo que fue una defensa del papel de su país en esa guerra. En dicho enfrentamiento, A.C.D se desempeñó como médico voluntario. En 1902, se le concedió el título de Sir por sus servicios prestados a la Corona durante la guerra en suelo sudafricano.

Para junio de 1906, muere Louis y.al año siguiente se casa con Jean Leckie, su segunda mujer con quien tuvieron tres hijos.

Además de las novelas y relatos cortos de S. Holmes, éste publicó novelas históricas tales como, "Micah Clarke" (1889), “La Gran Sombra” (1892), "Sir Nigel" (1906) y "La Campaña Británica en Francia y Flandes en 1914" (1916). Y también escribió obras de ficción científica con su personaje, el profesor Challenger, "El Mundo Perdido" (1912), " La Zona Ponzoñosa (1913), " Los relatos de la máquina desintegradora" (1927), y "Cuando la tierra lanzó alaridos" (1928).

Durante la primera guerra mundial Doyle sufrió la pérdida de uno de sus hijos, y fue de allí en más, que se interiorizó en el espiritismo alejándolo de las esferas literarias.

Arthur Conan Doyle, falleció de una crisis cardíaca el 7 de julio de 1930 en su casa en la ciudad de Crowborough, (Inglaterra).

 

Publicaciones de novelas y cuentos donde aparecen Holmes y Watson: "Estudio en escarlata" (1887), "El signo de los cuatro" (1890), "El sabueso de los Baskerville" (1901-1902) y "El valle del miedo (1914-1916)"; "Las aventuras de Sherlock Holmes" (1892), "Memorias de Sherlock Holmes" (1894), "El regreso de Sherlock Holmes" (1903), "Su última reverencia" (1917) y "El archivo de Sherlock Holmes" (1927).

 

 

No hay dudas, que cuando oímos nombrar a Arthur Conan Doyle lo asociemos directamente con su hijo literario, el detective Sherlock Holmes y su fiel asistente, el doctor John Watson. Pero esta vez, en el pasaje de este informe, mi enfoque estará puesto en el vínculo entre Doyle y el deporte.

Dicho esto, podemos decir, que el escocés, era un fiel seguidor del deporte y que también los practicaba, a tal punto, que estuvo vinculado con el fútbol, rugby, golf, boxeo, esquí o criquet. 

Fue el boxeo una de una de sus prácticas preferidas en su juventud, y a la que más referencia hizo durante su obra literaria. El escritor se encargó en numerosos relatos, de hablar de los tiempos tanto heroicos como turbulentos, de este deporte.

Otra disciplina que despertó el interés de Doyle fue el rugby; al cual consideró, como el mejor deporte colectivo. De hecho, como menciona en su autobiografía, lo jugó con continuidad y viajando a países como Francia, Sudáfrica o Nueva Zelanda para seguir los partidos en vivo.

Comenzó a jugar al deporte de la pelota ovalada durante su adolescencia; y luego siguió practicándolo en la facultad de Medicina de Edimburgo, aunque en ese momento, no tenía para este deporte las mismas aptitudes que demostraba para el fútbol o el criquet. 

En fútbol, algunas fuentes dan fe que nuestro protagonista fue uno de los fundadores y primer portero del Porstmouth Assocciation Football Club, entidad que actualmente se encuentra en la segunda división de la liga inglesa. Otros, mencionan que atajó un par de partidos en un equipo antecesor al actual siendo guardametas en ese cuadro en 1898 y en donde, además, jugó de lateral derecho. En su breve carrera jugó bajo el seudónimo de A. C. Smith para ocultar su verdadera identidad.

Sin embargo, el fútbol nunca motivó a Conan Doyle y de hecho, su personaje Sherlock Holmes, en el cuento "El tres cuartos desaparecido" dijo al respecto; "...los partidos de fútbol no están en mi horizonte en absoluto...".

Respecto al criquet, esta disciplina le dio mayor satisfacción, incluso, llegó a practicarlo de modo profesional en el equipo Marylebone Cricket Club, uno de los clubes más prestigiosos y antiguos del mundo. A lo largo de su vida, disputó más de 400 Partidos en múltiples equipos y entre 1900 y 1907 alcanzó la Primera Clase en el mencionado Marylebone Cricket Club. Disputó su último partido en 1912.



                   Foto: Nuestro protagonista con el uniforme de Cricket en un partido entre Incogniti y                                 Cheltenham disputado el 7 de junio de 1901


Ahora bien, para los Juegos Olímpicos de Londres de 1908, el creador del detective Holmes fue el encargado de escribir la crónica de la maratón para el periódico Daily Mail. Ese día, Doyle, quedó conmovido por la entrega del italiano Dorando Pietri, un corredor nacido en Módena, quien finalmente tras recibir ayuda externa en los metros finales, fue descalificado. Impactado y tras ser testigo en el estadio de esta vivencia, el médico y escritor, se convirtió en miembro del Comité Olímpico Británico. También A.C.D fue un jugador aficionado al golf  que llegó a tener diez de hándicap, disciplina que lo acompañó fielmente hasta una avanzada edad.

Para concluir este apartado, cabe destacar, que, durante su estadía en Davos (Suiza), donde acompañó a su primera esposa “Tourie” que sufría de tuberculosis, Doyle se dedicó a seguir escribiendo, y también, practicó el esquí alpino, disciplina deportiva que había aprendido en Noruega y que por aquel entonces era "casi" desconocida en Suiza. Incluso, el nacido en Edimburgo, esquiaba de noche para evitar las burlas de los lugareños.

Sus artículos sobre este deporte, y que publicó la revista The Strand atrajo a muchos turistas para realizar esquí alpino en el país helvético. Fue además, el primer británico en cruzar un paso alpino esquiando por la ruta del puerto de montaña Maienfelder desde Davos a Arosa, hazaña que completó en siete horas. Para esta travesía fue acompañado por los esquiadores locales Tobías y Johann Branger

Por último, me gustaría hablar pura y exclusivamente del detective Sherlock Holmes y de algunos relatos suyos donde el deporte juega un papel trascendental.

A modo de introducción, daré una descripción minuciosa del famoso detective.

¿Y quién se encargará de realizarla? Ni más ni menos que el doctor John Watson, el cual describe a su compañero, y amigo, de la siguiente manera: "...En filosofía, astronomía y política quedaba en cero, recuerdo. En botánica, variables; geología, profundos en lo que hace a manchas de barro de cualquier región en cincuenta millas a la redonda de la ciudad; química, excéntricos; anatomía, asistemáticos; literatura sensacionalista y registros criminales, excepcionales; violinista, boxeador, espadachín, abogado y autoenvenenador con cocaína y tabaco. Ésos, pienso, eran los puntos principales de mi análisis..." ("Las aventuras de Sherlock Holmes"; cuento; "Las cinco semillas de naranja" p.163, Editorial Losada)

Es importante mencionar, que durante toda la obra en la que aparece Holmes, prácticamente el golf pasa desapercibido. Sin embargo, promediado 1893, surgieron algunos acontecimientos que merecen ser contados. Ese año, el escritor comenzó a tomar clases de este deporte y mejoró su hándicap. Que en ese invierno del '93 muere el detective Holmes en las cataratas de Reichenbach a manos de su archienemigo, Moriarty; resucitando recién ocho años después, en 1901 más exactamente en un campo de Golf, el Royal Cromer Golf Club en la costa de Norfolk y durante un partido que estaba disputando con el periodista Fletcher Robinson, a quien había conocido en el viaje de su regreso de la ya mencionada guerra de los Boers, que a su vez, éste último, le contó a ACD sobre una leyenda local, acerca de la aparición de un perro gigante y sobrenatural, en los páramos de Devonshire, (Inglaterra), que le inspiró luego al escocés para escribir su reconocida novela "El sabueso de los Baskerville".

En tanto, en el cuento "Estrella de Plata" del libro "Memorias de Sherlock Holmes",(1892) al detective se le encomienda investigar y descubrir el paradero del caballo de carrera más conocido de toda Inglaterra y el favorito de todos los apostadores "Silver Blaze" junto al "asesinato" en un páramo de su entrenador, John Straker; grave acontecimiento situado en la antesala del Derby de la Copa Wessex.

Otro deporte que aparece en los cuentos del detective, es el rugby. Éste se encuentra en " El tres cuartos desaparecido" del libro "El Regreso de Sherlock Holmes", (1894) y en "El vampiro de Sussex” del libro "El archivo de Sherlock Holmes", (1924).

 En el primer caso, el capitán del conjunto universitario de Cambridge, Cyril Overton, se dirige con urgencia a la Calle Baker 221 B para informarle a Holmes que su compañero y estrella del equipo, Godfrey Stauton había desaparecido sorpresivamente cuando el plantel de Cambridge se encontraba en un hotel el día previo a jugar contra su " clásico" rival, la Universidad de Oxford. 

En los primeros pasajes de ese cuento, el policía Hopkins, le aconsejó a Overton ver a Holmes, ya que consideraba que el caso era más para un detective que para un policía de la Scotland Yard. 

Stauton era "un cuarto incomparable, en Cambridge, en el Blackheath, y cinco veces Internacional". Holmes, tras escuchar el relato de Overton, enseguida consideró que aquél jugador de rugby, al que no conocía,  podía estar en peligro, razón por la cual, sin perder más tiempo, comenzó en su búsqueda exhaustiva para encontrarlo...

En el "Vampiro de Sussex", aparece allí, un breve recuerdo de los tiempos en que el doctor John Watson jugaba la disciplina de la pelota ovalada, y quien lo recordó, fue un personaje de ese cuento, Robert Ferguson, quién mencionó al respecto, que: "...Creo que su amigo Watson jugaba al rugby en Blackheath cuando yo jugaba en la posición de tres cuartos en Richmond". Por su parte, para Watson, el señor Ferguson había sido un jugador alto, de buena cintura y gran tres cuartos, más en el presente, se veía en él, a un hombre con una decadencia atlética.

Por otro lado, un caso muy particular, aunque no sea estrictamente una disciplina deportiva, fue la aparición del arte marcial japonés Baritsu, sistema de defensa que hizo su aparición en "La aventura de la casa vacía/ deshabitada" del libro "El regreso de Sherlock Holmes", (1903). Allí, se produce el primer encuentro entre Watson y Holmes luego del enfrentamiento del detective con su archirrival James Moriarty en las cataratas de Reichenbach. JW anotó en sus famosas memorias: " Holmes parecía más flaco. Había sobrevivido a su enfrentamiento con el profesor Moriarty en " la catarata de Reichenbach", para luego agregar, que, Holmes le explica cómo pudo sobrevivir a esa situación límite... " tambaleamos al borde de la caída"... " sin embargo, tengo algún conocimiento de Baritsu; sistema japonés de lucha que me ha dado muy buenos resultados", y que tras tres años de haber vivido en el Tíbet, Persia y Francia había vuelto a Baker Street 221B.

 

 

Conclusiones: Éste, ha sido mi humilde homenaje conmemorativo a 165 años del nacimiento de este eximio escritor del género detectivesco. quien a su vez, dejó huella en otras áreas del saber, y que durante su vida y obra, también le dedicó, y le otorgó, un espacio destacado al deporte.

Pd: Gracias Arthur Conan Doyle por tus relatos. Siempre fueron, son y de seguro serán, una reconfortante e ilustrativa compañía.

Fin

 

 

 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El constante crecimiento del rugby argentino

ATP 500 Río 2026: memorable título de Tomás Martín Etcheverry

Masters 1000 Madrid año 2026