Leyendas de la F1. Juan Manuel Fangio (quinta parte)

 

... En el GP de Alemania 1957 Fangio tenía serias probabilidades de proclamarse nuevamente campeón del mundo, y para ello debía ganar esa carrera. Ese trazado, denominado por Jackie Stewart como " el infierno verde" contaba con casi 23 kms de extensión, 176 curvas y alternaba subidas y bajadas.

Más adelante en el tiempo, el argentino en una entrevista que le realizó el periodista Adam Cooper para la revista Autosport Magazine en 1989, admitió que ese circuito de Nurbugring había sido el que más le había gustado correr.

Foto: Juan Manuel Fangio. Nurburgring 1957

En 1969, post la misión de Torino en las 84 horas de Nurbugring, Fangio publicó una nota para la revista El Gráfico titulada "Nurbugring en mi vida" que comienza así: "…seguramente me habrán escuchado decir muchas veces, pero no me canso de repetirlo: el de Nurbugring es uno de los circuitos más difíciles del mundo. Para manejar en él hay que tener todos los sentidos puestos sobre el camino…".

" En Nurbugring no hay muchas posibilidades de irse afuera sin peligro, porque en una curva esperan los árboles y en otras los precipicios"... Esta última reflexión la realizó a partir de que en el año 1951 sufrió su primer y único trompo en este circuito.

A JMF le traía grandes recuerdos este circuito.  Principalmente, su épica victoria en el '57, y que es considerada por muchos especialistas del mundo motor, como la mejor remontada y carrera de la historia del automovilismo. De hecho, el mismo Fangio la catalogó como la mejor y más importante de su vida y donde obtuvo su quinto y último campeonato de pilotos de la F1 dejando atrás a la Ferrari de Mike Hawthorn y de Peter Collins. Esta sería su última obra maestra en un GP de la " Máxima" ya que por entonces tenía 46 años.

Fangio corrió ocho veces en Nurbugring, desde 1951 a 1957 logrando cuatro victorias, tres segundos puestos y un abandono. En la nota ya mencionada de 1969, el nacido en Balcarce recordó que su victoria más triste en suelo alemán fue la de 1954, cuando ese fin de semana en las pruebas de clasificación, perdió la vida a bordo de una Maserati su compatriota y amigo Onofre Marimón. En la edición de 1955 en suelo teutón, el argentino se enteró de la muerte de Alberto Ascari en el Autódromo de Monza, quien, según JMF fue su más grande adversario en la pista. Retomando al GP, ese año lo ganó por una décima de segundo por sobre su compañero de Mercedes, Stirling Moss. En 1956, Fangio ganó nuevamente dicha carrera, esta vez con la escudería Ferrari, pero, sin dudas la más especial fue su triunfo en el '57.

En la entrevista para Autosport en 1989, Fangio rememoró ese GP de 1957 en particular y sobre su vehículo dijo allí, que: "… yo conducía el Maserati, un buen auto, con mucha estabilidad, provenía de una pequeña fábrica, pero la mecánica era excelente, y existía una buena unión entre lo mecánico y yo"...

Cabe recordar, que Fangio llegaba al GP de Alemania con doce puntos de ventaja a falta de tres fechas para la finalización del campeonato y sabía que si obtenía el triunfo en Alemania aseguraría su quinto campeonato mundial de pilotos.

Era sabido, que el antiguo circuito de Nurbugring, -según los especialistas y aficionados del automovilismo-, era uno de los trazados más complejos en la historia de " la máxima" conformado por 22, 8 kms de extensión con 176 curvas en una carrera pactada a 22 giros lo que hacía un total de 501,700 kms.

El asfalto del " infierno verde" se trataba de un circuito entre pinos y abetos con algunos nombres claves tales de su pista como ser la bajada de Adenau, el famoso “Carrusel de Caracciola”, el vuelo del Flug-Platz (Aeródromo), la parte conocida como "Fuchsrohre” o Tubos del Zorro caracterizada por sus curvas ciegas mientras en el kilómetro 13 se encontraba la sección empinada de Steilsrecke y la zona de Wipperman o “el hombre saltos/ saltos del hombre”. A su vez, en el kilómetro 18, se ubicaba la curva Schwalbeschwanz o “cola de la golondrina” y en el kilómetro 19/20 una larga recta de carácter irregular denominada Dottinger Hohe (“El Alto de Dottinger”).


Foto: Mapa del circuito de "Nordschleife"

La escudería Maserati contaba como pilotos en suelo germánico con Fangio, Behra y Harry Schell mientras que su máximo oponente, las Ferrari, tenía al volante a Luigi Musso, Mike Hawthorn y Peter Collins.

Dicho esto, en la jornada de clasificación quien marcó la pole position con un tiempo de 9 minutos y 25/6 segundos fue el argentino Fangio seguido por el británico Hawthorn, Jean Behra en la tercera colocación, y, en cuarto lugar, Peter Collins. De este modo, quedaba conformada la primera fila para la largada del domingo.

 Dato: Hans Hermann (Maserati) fue el único piloto local que compitió ese año en Nurbugring y fue una de las razones por la cual en la carrera hubo tan solo 90.000 espectadores. Nadie hubiera previsto que ese día Fangio firmaría en la pista su gran " obra maestra".

En ese 4 de agosto de 1957, un factor determinante en el trazado de Nordschleife fueron los neumáticos. Fangio utilizó los Pirelli que se desgastaban más rápido que los Englebert  de la escudería Ferrari. 

Fangio relataba de este modo la táctica que debería emplear con su Maserati para vencer a la Ferrari de Hawthorn y Collins: "… Nosotros teníamos un problema con las gomas. Las Pirelli se nos gastaban más rápido que las Englebert de ellos. Cuando digo ellos es Ferrari, que no necesitaban parar a cambiar neumáticos en toda la carrera. Decidimos entonces salir con medio tanque de nafta para estar más livianos. Mi mecánico me pidió que sacara por lo menos treinta segundos y parara a cambiar gomas. Ya habíamos hecho varios ensayos y necesitaban como mínimo treinta segundos para el operativo…".

La bandera cuadros se bajó, y Hawthorn tomó la delantera. Detrás suyo se encontraban Collins y Fangio. Sin embargo, en la primera vuelta, específicamente en la bajada de Adenau, Fangio había superado a Hawthorn y era el nuevo líder. Vuelta tras vuelta, el argentino se consolidaba en la punta y consiguió el objetivo de sacarle 30 segundos a sus máximos perseguidores. La parada obligatoria la realizó en la vuelta número doce... allí comenzaría a complicarse la carrera para el balcarceño. Los mecánicos, que por cierto no tuvieron una buena jornada, demoraron 1 minuto y 18 segundos para que el " chueco" volviese a la pista. De este modo, los nuevos líderes - de manera holgada- pasaron a ser la Ferrari de Hawthorn y Collins... 

Fangio relató ese instante de esta manera: "… pensé en ese momento que tenía la carrera perdida definitivamente, y volví a la pista desilusionado. Pero me juré a mí mismo que intentaría ganar…".

Foto: Fangio a bordo de su Maserati 250F. Nurburgring 1957

La única opción que le quedaba para ganarla era asumir más riesgos que nunca y exigir su máquina al máximo en ese "anillo embrujado" tal como se lo conocía también al circuito de Nurbugring.

Algunos testigos ocasionales de la carrera, precisaron que Fangio utilizaba la cuarta velocidad en sitios en los que se debía usar tercera, y esa marcha a fondo en algunos sectores donde correspondía utilizar segunda. Vuelta tras vuelta Fangio se acercaba cada vez más a ambas Ferrari. En su primera vuelta tras su parada en boxes había recuperado dieciséis segundos, y en la segunda otros nueve. De hecho, consiguió nueve récords de vuelta; siete de ellas de forma consecutiva.

En la penúltima vuelta de carrera, el "maestro" superó a las dos Ferrari y siguió dando su mejor versión hasta el final hasta obtener la victoria por tres segundos y medio por sobre el británico Hawthorn.

Al finalizar la carrera, tanto éste último como Collins abrazaron al argentino para felicitarlo una vez que las máquinas habían ingresado en el parque de boxes.

Foto: Fangio festeja su triunfo entre medio de Peter Collins y Mike Hawthorn.
Ese circuito; que era el más exigente del mundo, era también su favorito, y años después JMF contó, que aunque se sentía tan en sintonía con él y se sabía conocedor de sus secretos, luego de esa carrera de 1957, no fue capaz de dormir en los días siguientes pues le asaltaba el recuerdo de los riesgos que había tomado ese día. Esa tarde, Fangio logró su quinto y último campeonato de la F1, siendo ese memorable triunfo, la última de sus 24 victorias en la categoría reina del automovilismo.

Con el título asegurado quedaban dos GP'S para finalizar el año calendario, el de Pescara y, por último, Monza, en Italia.

La primera se desarrolló el 18 de agosto en un extenso circuito callejero de 25,579 kms de extensión, siendo la novedad de ese fin de semana, de que Ferrari no iba a participar del GP (aunque finalmente lo hizo), ya que se encontraba de duelo debido a que su piloto Alfonso De Portago había perdido la vida en la "Millie Miglia" unos días atrás manejando un auto Sport.

En la clasificación, Fangio logró la pole position, seguido por Stirling Moss (Vanwall) a más de 10 segundos. De la carrera, se puede decir que el vencedor fue Stirling Moss seguido en la segunda posición por Fangio quien al ver que no podía alcanzar al Vanwall decidió conservar ese lugar completando el podio Harry Schell.

El 8 de septiembre del '57 fue la última carrera de ese campeonato de pilotos en Monza que definiría quien sería el subcampeón. Una de las novedades era que se retomaba a un circuito reducido a 6 kilómetros. En la jornada de clasificación quienes ocuparon las tres primeras posiciones fueron los pilotos de Vanwall. Stuart Lewis Evans obtuvo la pole y Fangio clasificó cuarto.

Durante la carrera el único Vanwall que logró marcar la diferencia y mantenerse en pista fue el de Stirling Moss quien lograría la victoria asegurándose el subcampeonato seguido por nuestro protagonista a bordo de su Maserati.

 

Conclusiones de la temporada '57 de Fangio en Maserati

Ese año obtuvo la victoria en Argentina, Mónaco, Francia y Nurbugring; ésta última considerada la más importante de su carrera, mientras que fue segundo en Pescara y Monza, y abandonó en el GP de Gran Bretaña. De ese modo, sumó un total de 46 puntos contra 25 puntos de Stirling Moss.

 

En el '58, su último año deportivo, sólo corrió dos GP' S en la "Máxima"; el de Argentina y el de Francia.

Durante la tercera semana de enero de ese año se disputó el Gran Premio de nuestro país, en donde la jornada de clasificación lo tuvo a Fangio a bordo de su Maserati logrando la pole, seguido por Hawthorn, y en la tercera posición por Peter Collins, en sus respectivas Ferrari.

Es interesante mencionar, que en esa edición del GP argentino sólo hubo 10 automóviles en la grilla de partida. De hecho, las escuderías británicas Vanwall y BRM no acudieron a esta cita, debido a que sus monoplazas no estaban en condiciones para competir, siendo la única escudería de las Islas que aceptó la invitación del A.C.A la Cooper Climax (una) conducida por Stirling Moss. 

Ahora, rememorando la competencia, JMF se ubicó en su primera mitad como líder de la carrera, e incluso llegó a lograr el récord de vuelta con una marca de 1m41s8. Sin embargo, el clima en el ambiente, cada vez más caluroso y húmedo, causaron un rápido desgaste sobre las gomas de su Maserati, lo que llevó a nuestro protagonista a tener que detenerse en boxes, parada que aprovechó Stirling Moss, para que en la vuelta 34, pasara sorpresivamente a la primera posición y finalmente ganar la carrera, terminando Fangio en la cuarta ubicación.

Ese año, en los días anteriores a la segunda carrera del calendario, el día 23 de febrero del '58, en las jornadas previas del Grand Prix de Cuba, un grupo revolucionario llamado “26 de julio” secuestró a Juan Manuel Fangio liberándolo luego de la competencia

Dicho esto, antes de continuar, quiero hacer referencia a que ese año JMF intentó correr su tan anhelada carrera de las 500 millas de Indianápolis, que transcurría en el óvalo más prestigioso de los EEUU. Cabe recordar, que esta competición estuvo incluida en el calendario de la F1 entre 1950 y 1960.

   Foto: Fangio en su automóvil previo a Indianápolis 1958. Las tres tiras traseras significaba su condición de debutante.

Más adelante en el tiempo, Fangio referiría sobre esta carrera sobre la cual declinó su participación el 30 de mayo de 1958 por no tener un auto competitivo, que:. "… Indianápolis, las 24 horas de Le Mans y las Mille Miglia, son algunas de las competencias que nunca pude ganar. En Le Mans '55 marchaba en el primer lugar cuando sucedió el tremendo accidente de Pierre Levegh, donde me salvé por milagro. En las Mil Millas pude haber ganado y por distintas circunstancias fui dos veces segundo…Cuando probé en la pista de tierra de Trenton, me adapté bien a pesar de no estar cómodo en la butaca. Y eso me hizo decidir a intentar correr en Indianápolis. Ya allí, me di cuenta que los autos que me ofrecieron no constituían una seguridad para pelear la punta en una pista que no era fácil…"

De los 56 autos inscriptos -según la revista “Carburando” para las etapas clasificatorias de ese Indianápolis, trece eran debutantes, y entre ellos, JMF. El balcarceño fue uno de los 33 pilotos que clasificó a esas 500 millas pero no se sintió a gusto con el vehículo que le habían asignado. Fangio confesaría luego, que: ..." me di cuenta de que debía pegar la vuelta porque si no sería un papelón…".

Un dato no menor, era que la diferencia en velocidad entre su auto y el del resto era notoria, ya que mientras el suyo llegaba a los 228 km/h, el de sus contrincantes alcanzaban los 234 km/h. Eso motivó, que un allegado suyo en ese momento señalara, que "…el coche no está en óptimas condiciones para permitirle al señor Fangio mantener su reputación como piloto campeón del mundo…”.

Es cierto, que antes de partir le propusieron correr con otro auto, pero también, éste, luego de probarlo, otra vez "El Chueco" no tuvo buenas sensaciones con relación al nuevo rodado y no participó de la carrera.

 Treinta y seis días después de su paso fallido por Indianápolis se retiraría del automovilismo en suelo francés.

   Foto: JMF a bordo de su Maserati "Piccolo" en Reims ´58

Su última participación en un Gran Premio de la " Máxima" fue el 6 de julio de 1958 en el circuito de Reims. Ese día, en donde Fangio a bordo de su Maserati "Piccolo" finalizó cuarto el mundo de la Fórmula Uno quedó en estado de shock por el accidente y muerte del piloto de Ferrari Luigi Musso.

Así, Fangio ponía punto final a su extensa y brillante carrera, siendo el primero en enterarse de la noticia de su retiro el británico Mike Hawthorn (Ferrari), a la postre campeón ese año de la categoría, y ganador esa jornada del GP de Francia, con estas palabras "…Me ne vado, Mike. Lascio le corse…” (me voy Mike, dejo las carreras).

Más tarde, el balcarceño le explicaría las razones de su retiro al periódico italiano "Il Giorno” de Milán", diciendo, que"… ¿Por qué habría de seguir corriendo? Después de todo, ya no me queda ninguno de mis amigos en las pistas. Tengo 47 años y la verdad es que me estoy poniendo demasiado viejo. La de Reims fue la última carrera para Musso y para mí…" 

Apreciaciones finales: A lo largo de toda su trayectoria en la Fórmula Uno, Fangio obtuvo 24 primeros puestos sobre 51 participaciones, es decir, un fenomenal 47% de victorias. En otras diez oportunidades finalizó segundo y logró un tercer puesto.

Más allá de estas formidables estadísticas, “El Chueco” siempre será también recordado como un embajador de este deporte, tanto al volante como fuera de la pista.

Me despido ahora con una frase, a mi entender, y que nos dejó este eximio piloto de carreras lo define plenamente, "… siempre hay que tratar ser el mejor, pero nunca creerse el mejor..."

 

Dato final: Hasta el momento, es el único piloto en la historia de la F1 en consagrarse en cuatro escuderías distintas.


      Fin

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

  1. Excelente Pedro!!!muy bueno y emocionante el relato de la última parte de la vida de tal vez el máximo deportista de la historia argentina y porque no mundial...te felicito!!Te mando un abrazo muy grande
    Javier Padilla

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  2. Brillante artículo Pedro. Me permitió aprender, emocionarme y saborear los logros de Fangio, especialmente su broche de oro en el GP de Alemania en 1957

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