Leyendas F1: Juan Manuel Fangio (Primera parte)
A lo largo de sus 74 años de historia, la Fórmula Uno ha tenido grandes pilotos, pero unos pocos se convirtieron en leyendas. Uno de ellos, fue sin dudas el argentino Juan Manuel Fangio quién en un lapsus de nueve años, desde 1950 a 1958, obtuvo cinco campeonatos mundiales con cuatro escuderías distintas. Esto último, no sólo demuestra lo gran piloto que fue, sino también, como se amoldaba a los distintos autos que le tocó manejar.
Dicho esto, me parece prudente comenzar a desmenuzar su relación con el mundo de los motores, desde sus inicios, hasta llegar a su fantástica performance en la F1.
Juan Manuel Fangio nació el 24 de junio de 1911 en la ciudad de Balcarce, Provincia de Buenos Aires y ya desde muy joven demostraría una gran pasión e interés por los motores y la mecánica. Esto, a tal punto, que cuando contaba con 11 años de edad ya era aprendiz en un taller mecánico, y en 1927, a sus 16 años había transformado su “Overland” en un auto de competición, aunque no llegó a debutar oficialmente al volante hasta casi una década después.
Foto: Fangio en la largada en Benito Juárez en 1936. Aquí, lo podemos encontrar en la segunda fila con el número 19.
Eso sucedió, más específicamente, el 25 de octubre de 1936, que fue su primera competencia automovilística, -aunque no oficial-, en su extensa y exitosa carrera. El “chueco” como le llamaban, era su apodo que recibió de sus épocas formativas donde practicaba el fútbol. Retomando a aquel día de su debut en el automovilismo, la carrera se desarrolló en la localidad bonaerense de Benito Juárez, y en esa oportunidad Fangio corrió con un Ford A aunque no pudo terminarla porque sobre el final se le fundió el motor.
Ahora, su debut oficial como piloto fiscalizado por el Automóvil Club Argentino (ACA) recién se produjo en marzo de 1938 en la ciudad de Necochea a bordo de un Ford V8 color rojo que actualmente se encuentra expuesto en el Museo Fangio de Balcarce.
Así llegamos a la década del ´40 cuando JMF dio el salto al Turismo Carretera (TC), categoría que se transformaría en la más relevante y prestigiosa del automovilismo argentino. Cabe recordar, que por aquel entonces, se disputaban los “Grandes Premios”, los que se desarrollaban en extensas y riesgosas etapas que transcurrían por caminos de tierra y ripio. Por citar un ejemplo, estaba el “Gran Premio Internacional del Norte”; una competencia de 13 etapas, con un trazado de 9500 kilómetros, que pasaba por la Argentina, Bolivia y Perú y que en 1940 sería la primer gran carrera en la que nuestro protagonista obtuvo el triunfo.
No puedo olvidarme, qué en 1939, en el denominado “Gran Premio Argentino”, Fangio comenzó su “romance” con la escudería Chevrolet, y que su primer auto con esta marca, se trató de una coupé del mismo año, y que también por esos tiempos, nació la rivalidad con la escudería Ford la cual tenía como sus máximos exponentes a dos ases del volante, los hermanos Oscar y Juan Gálvez. El nacido en Balcarce se consagraría campeón del TC en las temporadas de 1940 y de 1941, convirtiéndose de ese modo, en el primer bicampeón de la categoría.
Luego del parate por la Segunda Guerra Mundial, Fangio siguió compitiendo en el TC y para Chevrolet hasta 1948 que fue su último año en el Turismo Carretera, obteniendo la victoria en la Vuelta de Pringles, y, por último, en la Vuelta de Entre Ríos. De esta manera Fangio le diría adiós a esa categoría para comenzar su aventura en el automovilismo europeo…
Próxima entrega: En la segunda parte haré referencia sobre su arribo a los circuitos en el Viejo Continente, para luego, finalizar con sus proezas en la F1
(Continuará…)


Comentarios
Publicar un comentario