Historia de la Copa Davis (tercera parte- última entrega)

 La edad de oro del tenis australiano (1950-1967)

 

Desde 1950 a 1967 Australia disputó el partido definitorio de este certamen, es decir dieciocho finales consecutivas. De ellas, el conjunto oceánico obtuvo 15 ensaladeras. Se puede afirmar que el tenis masculino por naciones lo controlaban “casi” por completo.

Cabe remarcar, que aquel equipo fue capitaneado por el gran Harry Hopman. Éste, consiguió la brillante marca de 16 ensaladeras de plata como entrenador; un récord absoluto en la historia de la Copa Davis.

Hopman tuvo como pupilos por aquellos años a figuras tales como: Roy Emerson: jugador con más ensaladeras con 8 en 9 finales disputas (la única que cayó derrotado fue ante EEUU en 1963), y, además, un jugador confiable y ganador tanto en singles como en dobles. Otro jugador emblemático que acompañó a Emerson en cuatro Davis (1959-1962) fue Rod Laver. Luego, estuvo muchos años afuera de la lista de convocados para esta competición ya que se convirtió en profesional. Recordemos que por aquel entonces los únicos que podían disputar la Davis eran los jugadores amateurs  ya que recién fueron admitidos los profesionales en 1972.

Sin embargo, Laver tuvo revancha y en 1973, con 35 años, logró su quinta y última ensaladera de plata. En esa final, Australia, en condición de visitante, venció a los EEUU.

Otros jugadores australianos que aportaron los suyo para obtener aquellos títulos fueron: Ken Roswell, John Newcombe, Frank Sedgman, Ken McGregor, Lew Hoad, Ashley Cooper, Tony Roche, Rex Hartwig, Mal Anderson y Mervin Rose. En ese momento, dicha camada obtuvo un descomunal éxito, tanto en singles como en dobles en la Copa Davis como también en los torneos de Grand Slam.


Pero, para entender a ese equipo/dinastía hay que saber que atrás de éste había un dedicado y minucioso capitán/estratega; H. Hopman.

Henry Christian “Harry” Hopman nació el 12 de agosto de 1906 en Glebe, Sidney y de allí se trasladó junto a su familia a Parramata en las cercanías de la ya mencionada, ciudad (Sidney). A sus 13 años comenzaría a jugar al tenis. Pero, no fue un jugador muy destacado. Como adicional, se puede decir que durante sus años como jugador “junior” su gran piedra en el zapato fue su compatriota Jack Crawford quién lo venció en 27 finales. Más adelante, estos dos jugadores, obtuvieron en conjunto los dobles masculinos del Australian Open en los años 1929 y 1930.

En 1933 cumplió con una doble función: Por un lado, ser jugador de tenis y por otro, como trabajo principal, periodista deportivo en el “Melbourne Herald. Al año siguiente, se casó con Eleanor “Nell” Hall, también tenista. En 1930, juntos habían ganado el dobles mixto en el GS de su país.

El matrimonio obtuvo tres AO más (1936,1937 y 1939) y en 1935 se convirtieron en la primera pareja de marido y mujer en arribar a una final de Wimbledon.

Hopman nunca ganaría un Grand Slam en individuales. En esta modalidad, sus mejores performances fueron: las finales en el Abierto australiano en 1930, 1931 y 1932. En la primera cayó frente a Edgar Moon y en las dos restantes frente a Jack Crawford.

Pero me veo obligado a dejar de lado su faceta como jugador, para centrarme en su gran aporte como entrenador. En esta función, fue donde logró el reconocimiento y se abrazó a la gloria. Sus principales claves para que sus jugadores triunfaran se basaba en la rigurosidad, la dedicación y la disciplina.

HH comenzó su carrera como capitán del equipo australiano de Copa Davis en 1939 y se mantuvo en su puesto hasta 1967. Durante ese período trabajó arduamente junto con las mejores raquetas masculinas de su nación, pero, también, con frecuencia se encargó de guiar y aconsejar a las jugadoras más destacadas de la rama femenina.

Más allá de lo estricto que eran los entrenamientos, que podían incluir series de hasta 100 canguros, largas jornadas de “footing” y todo tipo de ejercicios gimnásticos, Hopman sancionaba a sus jugadores por ir mal afeitados, mal vestidos, no escribir a sus familiares, mal comportamiento o tirar la raqueta al suelo.

Sus pupilos lo admiraban, y sus rivales, principalmente Estados Unidos, le temían.

Foto:  Tony Roche, John Newcombe, William Bowrey, el entrenador Harry Hopman y Roy Emerson junto a la ensaladera de plata en el año 1967.


En fin, ya a partir de la llegada de la llamada Era Abierta (1968) este equipo se fue diluyendo. Los jugadores del país oceánico cada vez pisaban menos su patria y de este modo, se acabaron abruptamente los años dorados de Australia en la Copa Davis. Dos años después, en 1970, el oriundo de Glebe se mudó a EEUU donde abrió una Academia de Tenis. Allí, entrenó brevemente a dos jugadores que años más tarde trascenderían en el circuito como Vitas Gerulaitis y John McEnroe.

El gran entrenador australiano falleció el 27 de diciembre de 1985 en Seminole, EEUU.

Mención especial: entre 1968 y 1972 el gran dominador de este certamen fue Estados Unidos que ganó esas cinco ediciones destacándose entre sus filas Stan Smith y Arthur Ashe.

No obstante, me gustaría detenerme para resaltar algunas cosas sobre S. Smith quien obtuvo siete ensaladeras de plata igualando la marca de su compatriota Bill Tilden en la década de 1920.

En este sentido, traeré a colación la edición de 1972. En aquella final frente a Rumania, en Bucarest, Smith fue el "gran" protagonista frente a aquel conjunto rumano liderado por el extraordinario Ilie Nastase; primer número 1 del mundo desde que se instauró el ránking ATP en 1973, y el doblista, luego consagrado entrenador, Ion Tiriac. Para ellos, era su tercer final de la Copa que en 1969 y 1971 habían perdido frente a los EEUU.

Esta vez, la tercera no fue la vencida, ya que otra vez EEUU obtuvo la ensaladera de plata imponiéndose por un ajustado marcador de 3 a 2, en donde, en la jornada de domingo, Stan Smith obtuvo el cuarto y definitivo punto de la eliminatoria al vencer a Ion Tiriac por 4-6,6-2,6-4, 2-6 y 6-0, obteniendo todos los puntos que disputó a lo largo de los tres días de competencia. Como dato de color puedo agregar que el árbitro general de esta serie fue el ex tenista argentino Enrique Morea.

Foto: De un lado, los rumanos Ion Tiriac e Ilie Nastase; del otro, Stan Smith y  Erik Van Dillien. En ese partido de dobles, correspondiente a la final de la edición de 1972, fue victoria para los americanos  por 6-2,6-0 y 6-3.

 

Conclusiones personales de la Copa Davis bajo el formato "ronda desafío":

Puedo observar que parte del éxito, tal como lo habían tenido EEUU, Gran Bretaña y Francia,  australiano se debió, en cierta medida, a que en aquellos años se disputaba la " Challenge Round".

Es decir, el campeón de la edición anterior aguardaba en la final - en condición de local- a un "retador" procedente de las etapas clasificatorias.

No obstante, sería injusto por parte de este autor, no reconocer a esos grandes seleccionados que a base de triunfos y títulos pusieron en el cénit del tenis mundial a sus respectivas naciones.

Finalmente, este sistema se dejó de utilizar en 1972, y de ese modo, el campeón defensor debió disputar el torneo desde la primera fase al igual que los demás aspirantes al título.

 

Final: Dicho esto, doy por finalizada esta investigación sobre la historia " poco conocida" de este prestigioso y apasionante torneo por naciones.

 

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