Rubén Wolkowyski (“El colorado”)
Nació
el 30 de septiembre de 1973 en Castelli, provincia de Chaco, Argentina.
“El colorado”, como se lo conoce, comenzó a ser observado por la NBA por sus grandes actuaciones en la Liga Nacional Argentina, donde debutó en el año 1993 en el equipo de Quilmes de Mar del Plata. Más puntualmente, centró la atención por sus destacadas actuaciones en la temporada 1999/2000 con Estudiantes de Olavarría, oportunidad en que el interno fue campeón de La Liga y también nombrado MVP promediando 16,5 puntos y 7,1 rebotes por partido.
Pero
la verdadera por razón por la cual los norteamericanos se fijaron en él, lo cuenta
el mismo protagonista en una entrevista concedida al diario argentino “Infobae”
en el año 2020 y luego de veinte años de haberse convertido, -aunque sea por
minutos-, en el primer argentino en ingresar al parqué en un partido NBA,
seguido por Pepe Sánchez en los 76 Sixers.
En
aquella nota, contaba, que con Estudiantes tenía que ir a jugar un torneo a los
Países Bajos para las navidades de 1999 pero que no quería viajar porque su
mujer estaba embarazada y se sumaba que era época de las fiestas, pero lo hizo
finalmente, por que ella lo convenció y entonces se fue de gira al viejo
continente. En aquella entrevista, agregó el pívot chaqueño de 2,10 metros de
altura y 125 kg de peso corporal, que ese fue su mejor torneo, el que mejor jugó
en su vida, sin presiones, donde le salieron todas las jugadas y sin saber que
estaban los ojeadores de los equipos. Que gracias a ese torneo terminó jugando
en la NBA.
Ahora
bien, su paso allí fue efímero, disputando pocos partidos con escasos minutos
en cancha. En términos deportivos, su estadía en Seattle no fue del todo
auspiciosa, pero sin dudas, el 31 de octubre del 2000 pasó a los libros de
historia del baloncesto argentino, al convertirse esa noche, en el primer compatriota
en disputar un partido oficial de la NBA. Su rival fueron los Grizzlies que en aquel
momento hacían de locales en Vancouver, Canadá. En ese cotejo, el interno argentino
estuvo en cancha casi 12 minutos sin anotar punto alguno, y, de hecho, -finalizó
con un 0 de 4 en cancha- donde capturó 2 rebotes e hizo 1 tapa en la derrota de
los suyos por 94 a 88.
En
ese conjunto, ingresó en 34 partidos, promediando los 9 minutos por cotejo y
logrando 2,2 puntos con 1,4 rebotes por juego. La franquicia esa temporada no pudo
acceder a los playoffs ya que sumó 44 victorias y 38 derrotas, marca que lo
relegó, a la décima posición de la Conferencia Oeste.
Dato
de color: En los Sonics compartió plantel con el interno Patrick Ewing, un
mítico jugador de este deporte quien fuera en su momento todo un emblema para
los New York Knicks. Y también lo hizo con Gary Payton, quien cuatro años antes
había sido uno de los grandes líderes, junto a Shawn Kemp, en catapultar a
Seattle a una final de la NBA en la que cayeron derrotados por 4 a 2 por los
imbatibles Chicago Bulls de Michael Jordan, Phil Jackson y compañía.
La
temporada siguiente, 2001/2002, y luego de ser cortado en la
pretemporada en los Dallas Mavericks, “el colorado” jugó fuera de los Estados
Unidos. Primero lo hizo en el CSKA de Moscú (Rusia), para luego retornar a
nuestro país por un breve lapsus, para jugar en Quilmes de MDP.
Tras
ello, decidió continuar su carrera en el baloncesto europeo, terminando su
carrera deportiva en el mismo club donde debutó en la Liga Nacional, Quilmes de
Mar del Plata.
Lo
que no podemos olvidar sobre este jugador, pionero de nuestro país en la NBA,
es que disputó 41 partidos en la máxima categoría del básquet mundial, y qué si
bien desde lo deportivo no dejó tantos recuerdos, permitió el sueño para que
otros jugadores destacados locales, vieran a la NBA como una liga a la cual,
podían acceder.
Bonus track: El pívot terminó su paso por la NBA con una media de 2 puntos, 1,1 rebotes y 0,4 tapones por juego.
Posición
en cancha: Pívot
Dorsal/es
NBA: 45


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