Un jugador, una ciudad (primera parte)

 

Nació el 07 de junio de 1975 en Hampton, Virginia

Allen Iverson, también conocido en el mundo del baloncesto como “the answers”, fue un jugador excelso, dueño de una gran versatilidad en su juego, astuto y con determinación a la hora de atacar a la canasta rival. En su carrera, enfrentó varias adversidades, siendo la más destacada en cuanto a lo deportivo su baja estatura (1,83 metros) con respecto a los otros jugadores NBA. Otra fue, y ésta quizás, la que más lo perjudicó, sus permanentes actos de indisciplina, dentro y fuera de la cancha.

Aunque suene atípico, Iverson en sus inicios comenzó lejos del baloncesto, de hecho, durante el secundario escolar su principal actividad deportiva era el Football americano, deporte donde logró ganar, en una ocasión, un torneo estatal.

Pero finalmente AI, optaría en 1994, por seguir su carrera deportiva en el deporte de la pelota naranja, más específicamente, en la Universidad de Georgetown. Para esta decisión, fue fundamental el apoyo que recibió de su madre y del entrenador de la Universidad, John Thompson.

Sin dudas, el impacto que tuvo en el básquet de la NCAA fue inmediato, a tal punto que sus estadísticas en la edición 1994/1995 fueron de 20,4 puntos y 4,5 asistencias por partido. Dicho aporte, le permitió obtener el premio al mejor debutante de esa temporada. Ya para su segunda y última temporada en el básquet universitario, sus números y contribuciones en cancha subieron notoriamente. Allí, promedió 25 puntos y 4,7 asistencias por juego.

Con todos estos pergaminos, y pese a ser un joven un tanto conflictivo, la franquicia de Philadelpia 76 Sixers decidió seleccionarlo en el puesto número uno del draft del año 1996. Recordemos que, en esa edición, se presentaron grandes proyectos de jugadores como lo eran; Ray Allen, Kobe Bryant, Steve Nash, Stephon Marbury, entre otros.

En esa temporada como Rookie tuvo un desempeño colosal, lo que hizo ilusionar a la franquicia, de estar ante la posibilidad de obtener nuevamente un anillo de campeón. De hecho, su primer partido en la NBA, fue una demostración de todo lo que era capaz de hacer. En ese primero de noviembre de 1996, “The Answers” encestó 30 puntos, realizó 6 asistencias, capturó 2 rebotes y robó 1 balón en 37 minutos, aunque no alcanzaron para evitar la derrota ante los Milwaukee Bucks, donde también debutaba en esa jornada, uno de los grandes tripleros NBA de estas últimas décadas, Ray Allen.

AI fue un jugador que, en numerosas ocasiones, finalizó los encuentros con 30 o más puntos encestados, y en abril de 1997, llegó a encestar 50 puntos frente a los Cleveland Cavalliers, cifra que no la había obtenido ningún rookie desde Kareem- Abdul Jabbar en el año 1970.

Este base, se convirtió en aquel campeonato en un jugador letal en ofensiva. ¿Y por qué digo esto? Simple. Porque en su año como novato tuvo una racha de 5 partidos consecutivos, -en la segunda semana de abril de 1997-, con más de 40 puntos anotados, y que era la misma racha, que había tenido el legendario pívot Wilt Chamberlain (de los Philadelpia Warriors, ahora Golden State Warriors) a fines de enero en el año 1960.

Fue un jugador que se destacó por sus grandes acciones individuales, por el tiro desde el triple, pero por sobre todos sus magníficos “crossover”, acción que sufriría en carne propia hasta la leyenda Michael Jordan. Recordemos, ese 12 de marzo se enfrentaron los legendarios Chicago Bulls de Jordan, Pippen, Rodman y compañía vs los Philadelpia 76 Sixers liderados por el joven Allen Iverson, y si bien fue victoria ajustada para el conjunto de la “ciudad de los vientos”, eso no es lo que más se recuerda del encuentro…

Sin duda alguna, esa jornada, quedó marcada por dos acontecimientos: 1ro) El extraordinario partido de “The Answers” quien finalizó con 37 puntos, 4 asistencias y 2 rebotes en 36 minutos en cancha ya que a falta de poco segundos para el final del partido fue expulsado por acumulación de faltas, y 2do) el Crossover que el joven de Hampton realizó frente a Michael Jordan. En esa acción, demostró su rapidez y agilidad para botar el balón, luego un gran quiebre de cintura para así, finalizar con un certero “Jumper Shot”. Probablemente esa canasta, será recordada como una de las jugadas más memorables a lo largo de toda la historia de la NBA.

A nivel equipo, el balance de esa temporada fue más que negativa. Finalizaron la etapa regular con 22 victorias y 60 derrotas. Obviamente no clasificaron a Playoffs.

Sin embargo, a AI obtuvo el reconocimiento a Rookie del año, (mejor novato de la temporada) donde promedió los 23,5 puntos con 4,1 rebotes y 7,5 asistencias por juego.

 Sin duda alguna, la temporada 1998/1999, recordada por el "lockout" o huelga de jugadores que atrasó el comienzo de la liga, fue un punto de inflexión en la carrera NBA de AI. Allí, tuvo su primera incursión en la postemporada, instancia donde los Sixers cayeron por 4 a 0 en semifinales de la conferencia del Este contra los Indiana Pacers de Reggie Miller, Chris Mullin y compañía.

De esa edición, se pueden destacar dos estadísticas de nuestro protagonista: 1ro) A lo largo de la fase regular fue el máximo goleador del equipo y a la vez de la liga. Sus promedios de puntos encestados por juego fueron sensacionales, 26,3 puntos. Esta cifra, le permitió al joven escolta/ base finalizar por primera vez como máximo anotador del torneo; y 2do), el 12 de mayo de 1999, logró robar 10 balones en un partido de los playoffs. Ahora, es importante decir que esta estadística en playoffs lo sigue teniendo a AI en lo más alto de la tabla.

Por otro lado, cabe resaltar que en esa jornada su rival fue la franquicia Orlando Magic. 

Para poner en contexto al lector, ese día se disputó el tercer juego de la primera ronda de Conferencia, el cual finalizó con victoria de los Sixers 97 a 85 por sobre los Magic. Durante esa noche, el protagonista principal fue nuevamente " The Answers", quién además de los 10 robos, anotó 33 puntos, capturó 5 rebotes y repartió 5 asistencias en 43 minutos en cancha. Finalmente, Philadelpia cerró la llave en el siguiente partido (3 a 1) para pasar a la siguiente instancia.

Ahora bien, la temporada 2000/2001 lo tuvo a los Sixers como uno de los grandes pretendientes al anillo. Para esa campaña AI estuvo intratable en ofensiva. 

En primer lugar, comenzaré destacando la performance de esa franquicia, la cual finalizó la temporada regular con 56 victorias y 26 derrotas, cifra que le permitió terminar primeros en la Conferencia del Este, mostrando a A. Iverson, como un jugador letal en ofensiva, con gran facilidad de atacar en el uno contra uno, aunque quizás, -y su gran defecto-, fue su falta de juego en equipo. Sus números al finalizar esa etapa fueron; 31, 1 puntos por partido, convirtiéndose así en el segundo jugador con más de 30 puntos de promedio por juego, (el primero fue el magnífico Michael Jordan), repartió 4,6 asistencias y robó 2,5 balones por juego. Gracias a esta destacada actuación, obtuvo el premio MVP "season" (temporada). 

Fue así que llegó la hora de la verdad, los playoffs, donde los Sixers llegaron a las finales tras vencer en sus series de conferencia a los Pacers, los Toronto Raptors y los Milwaukee Bucks.  El conjunto de Philadelpia no llegaba a esa instancia desde 1983, y en aquella oportunidad, había sido victoria y campeonato para la franquicia que estuvo liderada por Moses Malone y Julius Irving venciendo a los Lakers de Magic Johnson, Kareem Abdul Jabbar y compañía.

Dicho todo esto, me concentrare en esa final de la 2000/2001. En dicha eliminatoria, los de Philadelpia tenían como líderes a Iverson y al interno D. Mutombo, este último elegido como mejor defensor de ese año. Del otro lado, los Lakers que hasta la final no habían perdido ni un solo juego en esa postemporada y que contaban un intratable Shaquille O neal y un hábil Kobe Bryant. Fue así como, ambos conjuntos afrontaron el primer juego de la eliminatoria, cotejo que se disputó en Los Ángeles, y que, para sorpresa de propios y ajenos, quien logró la victoria, en " overtime” fueron los Sixers.  En ese 6 de junio de 2001, la gran figura de la noche fue el perimetral Allen Iverson quien finalizó el match con 48 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias en 53 minutos, y que, además, con esa colosal actuación, opacó la de un brillante Shaquille O' Neal que terminó el cotejo con 44 puntos y 20 rebotes.

En aquel primer juego, nuevamente AI realizó un " crossover" que quedó para la historia, y esta vez su víctima fue Tyron Lue. Cabe recordar esa excelsa jugada ocurriendo cuando el partido estaba muy reñido y faltaba menos de un minuto para el final de la primera prórroga. Allí, nuestro protagonista, con la pelota en manos se fue hacía una esquina, y desafió en el uno contra uno al ya mencionado T. Lue. Acto seguido, botó la pelota con una gran destreza, realizó un gran quiebre de cintura que dejó en el piso a su rival, y a menos de 10 segundos para finalizar la posesión, ejecutó un certero tiro en suspensión que terminó entrando "limpito" al aro. Era doble, “canastón” y partido de dos posesiones para los visitantes que finalizaron ganando el match por 107 a 101.

Pero, la ilusión de Iverson y Philadelpia duró poco, ya que en los siguientes 4 partidos de la serie serían derrotados concluyendo la serie 4 a 1 a favor del conjunto angelino, y siendo elegido Shaquille O' Neal como MVP finals con una marca de 33 puntos y 16 rebotes por juego. Sin embargo, hay que destacar los extraordinarios números y aportes de AI a lo largo de esta final donde aportó para su equipo 35,6 puntos, capturó 5,6 rebotes y repartió 3,8 asistencias por partido.

Como último dato de esos playoffs, Iverson disputó 22 partidos y terminó con un brillante promedio de 32,9 puntos, 6,1 asistencias y 4,9 rebotes por cotejo.

Luego de esa temporada, y cuando parecía que la cercana y armónica relación entre el entrenador Larry Brown y Allen Iverson seguiría contando de buena salud, en realidad, el tiempo la había ido desgastando. Las razones principales habían sido; 1) las faltas continuas a los entrenamientos del perimetral, 2) la conflictiva personalidad de éste, y 3) los constantes reproches de Iverson en pedido de más protagonismo. 

Dicho todo esto, pasaré a lo deportivo y como se desarrollaron los acontecimientos.

Para esa temporada 2001/2002, los 76Sixers tuvieron un declive en su rendimiento. Nuevamente clasificaron a los playoffs, pero esta vez en la cuarta posición de Conferencia. Su récord a la finalización de los 82 partidos de fase regular fue 43 victorias y 39 derrotas, donde el nacido en el estado de Virginia siguió intratable en ofensiva promediando los 31,4 puntos por noche. Esto, le permitió finalizar nuevamente como máximo anotador de la temporada regular.

Llegaban los playoffs, y en ella, tuvieron una efímera actuación ya que cayeron en la primera ronda de conferencia por 3 a 2 frente a los Boston Celtics de Paul Pierce y compañía.

Finalmente, la mala relación entre Brown y Iverson se hizo insostenible para la temporada 2002/2003. En dicha campaña, Philadelpia fue eliminado en las semifinales de conferencia por 4-2 por los Detroit Pistons, y después de ese partido, su entrenador Larry Brown renunció a su cargo, para ser al poco tiempo contratado por los Pistons, que, con esa franquicia, y bajo su dirección técnica, logró el anillo de campeón en la temporada 2003/2004.

Para esa siguiente campaña, los directivos de la franquicia, decidieron nombrar como “head coach” a Randy Ayers. Como dato no menor, este último había sido el asistente de campo en el ciclo de Larry Brown al frente del conjunto del estado de Pennsylvania.

Seguido trataré dos aspectos por separado. Primero la campaña del equipo, y después de AI.

En cuanto al desempeño de la franquicia, fue una campaña para el olvido. No sólo no clasificaron para los playoffs, ya que en la fase regular finalizaron decimoprimeros de la conferencia con 33 partidos ganados y 49 perdidos, sino que, también tuvo dos entrenadores en una misma temporada. El ya mencionado Randy Ayers, quien la dirigió 52 partidos con 21 victorias y 31 derrotas, dando un paso al costado, para ser reemplazado hasta el final de la campaña, por Chris Ford.

Por el otro lado, el año del nacido en Hampton estuvo cargado de ausencias, con llegadas tarde a los entrenamientos, y cortocircuitos con ambos entrenadores, -sobre todo con Chris Ford-. Ejemplo claro de esta situación, fue cuando en un partido contra Detroit Pistons, el entrenador decidió comenzar el partido con Iverson en la banca. ¿La razón? Había faltado a un entrenamiento, y posteriormente, no le informó al propio Ford, que no jugaría una noche en la que se enfrentaban a Minnesota Timberwolves, ya que estaba enfermo. Estas actitudes, sumado a otras inconductas, fueron las que generaron el malestar en el entrenador.

En cuanto a los números, en ofensiva siguió con promedios altos en ataque; 26, 4 puntos por juego. Pero eso, solo fueron estadísticas. Sin dudas, una de las cosas que más llamó la atención fue la baja cantidad de partidos que disputó en esa edición. En total fueron 48, es decir, que no ingresó en 34 oportunidades.

En la temporada 2004/2005, Philadelpia mejoró un poco su performance, retornando a los playoffs, pero perdió en primera ronda de la conferencia del este 4 a 1 frente al campeón defensor, Detroit Pistons.

Por otro lado, el base/escolta, ese año tuvo grandes actuaciones personales y fue sin objeción alguna el líder en ofensiva de los Sixers y de la liga. Recordemos, que ese año finalizó la fase regular como máximo anotador de la NBA; 30,7 puntos por juego. Además, en esa campaña logró su mayor marca personal en asistencias, 7,9 por partido.

En ese 2005, tuvo noches memorables en cuanto a anotaciones, y una de ellas fue el 12 de febrero, cuando consiguió su máxima cifra anotadora en un partido NBA. Ese día, anotó 60 puntos frente a los Orlando Magic, siendo junto a Kemba Walker, los únicos en llegar a esa cifra midiendo menos de 1,85 metros. Como dato adicional, en esa oportunidad, ganó Philadelpia por 112 a 99. Para cerrar su planilla estadística, durante esa noche, “the answers” repartió 6 asistencias, robó 5 balones, capturó 4 rebotes y realizó un bloqueo, todo esto en 42 minutos en cancha.

Pero Allen Iverson fue por más, y le regaló varias de esas noches a los fans. Entre ellas encontramos, 54 puntos contra los Milwaukee Bucks, 48 puntos contra los Charlotte y Bucks, y, por último, 51 puntos a los Utah Jazz.

Dato: La temporada 2004/2005 fue la única en su carrera en la que al menos superó en tres ocasiones los 50 puntos encestados.

Para cerrar el 2005, AI obtuvo por segunda vez el premio MVP (o jugador más valioso) del All- Star Game, premio que había ganado en el juego de las estrellas del año 2001.

Ahora bien, en la 2005/2006 el conjunto de Pennsylvania, ya bajó las ordenes de Maurice Cheeks, no logró clasificar a la postemporada. Finalizó en la novena posición, producto de 38 victorias y 44 derrotas.

Allen Iverson, nuevamente fue el líder indiscutible de esa franquicia; campaña donde promedió los 33 puntos por noche, siendo el más alto en toda su carrera. Pero su problema era que no era mucho de su agrado entrenar. El solo quería jugar. Esto último, comenzó a generarle mayores dolores al entrenador y a los directivos. La situación se volvió en cierta forma insostenible. Se necesitaba tomar una decisión urgente. ¿Seguir permitiéndole a Iverson sus actos de indisciplina?, o, ¿buscarle un traspaso a otra franquicia? Luego de varios idas y vueltas, la franquicia se inclinó por la segunda opción.

Fue así como el 19 de diciembre del año 2006, aun cuando la temporada 2006-2007 ya había comenzado y AI ya había disputado 15 partidos de esa edición con los 76sixers, el experimentado y talentoso perimetral fue traspasado a los Denver Nuggets. En ese canje entre franquicias, Philadelpia recibió a Andre Miller, Joe Smith y dos selecciones de primera ronda del draft 2007. En tanto que, Denver Nuggets se hizo de los servicios del ya mencionado Allen Iverson e Ivan McFarlin.  

 

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