Carlos Delfino (“lancha”)
Nació el 29 de agosto de 1982 en la ciudad de Santa Fe, República Argentina.
Después de un buen andar por la liga italiana de baloncesto, este alero, fue drafteado en el año 2003 en el puesto número vigésimo quinto por los Detroit Pistons, equipo en el cual debutó oficialmente en la temporada 2004/2005. Pero el hábil santafesino, no la tuvo para nada sencilla en sus inicios, donde, de hecho, corría en desventaja frente a sus nuevos compañeros que venían de proclamarse campeones en la edición anterior y entre los que se destacaban Chauncey Billups, Ben Wallace y Richard Hamilton.
En su primera temporada disputó tan solo 30 partidos y en ningún momento se encontró a gusto con su juego. Un aspecto clave, y no menor de esto, da fe su escaso aporte cuando le tocó estar en cancha con sólo 3,9 puntos y 1,3 asistencias en un promedio final de 15,3 minutos por juego. Sin dudas, este fue un gran factor para que el entrenador Larry Brown no lo incluyera en la lista final de cara a esos playoffs.
La temporada más activa que tuvo Delfino en la ciudad automotriz fue la 2006/2007. En esa edición ingresó en los 82 partidos de fase regular y los 16 que disputó la franquicia en los playoffs donde fueron derrotados en la final de Conferencia por los Cleveland Cavaliers liderados por un por entonces joven, Lebron James. Las planillas finales de Delfino al fin de ese año demostraron una leve mejoría con 5,2 puntos, 3,2 rebotes, 1,1 asistencias y 0,6 robos de balón por encuentro.
Sin dudas, la experiencia de Carlos Delfino en sus tres años en los Pistons no fue la deseada ya que tuvo poco protagonismo, con escasos minutos en cancha y bajos números estadísticos y fue entonces que buscó un cambio de aire para ganar continuidad y confianza.
Ya era un hecho el “Lancha” sería trasferido a otra franquicia para la temporada 2007/2008 y quien finalmente lo adquirió fue la canadiense, Toronto Raptors. Fue en ese equipo donde este escolta-alero se consolidó como el sexto hombre del equipo, convirtiéndose en una de las mejores alternativas de los Raptors desde el banquillo. En esa campaña promedió los nueve puntos y poco más de cuatro rebotes por juego en un promedio de veintitrés minutos en cancha. Más allá de eso, y con respecto a matices del juego, se convirtió en un jugador confiable, con un buen tiro tanto de media como larga distancia, y poseedor de una gran versatilidad en transición.
Si bien la temporada siguiente encontró a este talentoso tirador jugando en el básquet ruso, su paso por esa liga fue efímero, retornando a la NBA ahora para jugar en los Milwakuee Bucks en la posición de alero titular, función que cumplió por tres temporadas en donde promedió un poco más de diez puntos por juego. En el conjunto de Wisconsin se pudo ver, según muchos amantes del básquet, su mejor versión en la NBA y fue donde también tuvo sus dos mejor actuaciones personales en tierras estadounidenses.
La primera el 20 de marzo de 2011, cuando su equipo en condición de local venció a los New York Knicks de Carmelo Anthony y compañía por 100 a 95. En esa jornada, el perimetral encestó 30 puntos, 6/11 en triples y 2/2 en dobles, bajó 11 rebotes y repartió 2 asistencias todo esto en 43 minutos en cancha. Sin dudas, su precisión en el tiro externo fue fundamental para que su equipo obtuviese el triunfo.
La otra, data del 23 de marzo de ese mismo año, aunque para desgracia de la franquicia no tuvo final feliz, ya que los Bucks perdieron 97 a 90 frente a los Sacramento Kings de un por aquel entonces joven DeMarcus Cousins. No obstante, el argentino volvió a encestar 30 puntos (5/9 en triples), 4 robos y 2 rebotes en 47 minutos en cancha.
Pero no todas fueron buenas noticias para el santafesino ya que entre noviembre de 2010 y febrero de 2011 no pudo jugar producto de una conmoción cerebral, que de hecho, hasta puso de manifiesto la posibilidad del retiro. Las causas de este severo cuadro fueron un pisotón en la cabeza propiciado por Udonis Haslem de Miami Heat en un partido disputado en marzo de 2010, mientras que tiempo después recibió un rodillazo, dos codazos en la cabeza y en el pómulo.
Por último, y para resaltar esa gran temporada de Carlos Delfino en lo individual sus marcas se elevaron a 11,5 tantos, 4,1 rebotes, 2,3 rebotes y 1,6 robos por juego, aunque no fueron suficientes para que los Bucks clasificaran a la postemporada.
Permaneció allí un año más para luego firmar como agente libre en los Houston Rockets del estado de Texas. Allí, para su recuerdo y el de la afición texana, quedará su más que interesante aporte en la serie frente a los Oklahoma City Thunder de un dominante Kevin Durant y un letal Russell Westbrook, en donde, más allá de todo esto, quien ganó esa eliminatoria y pasó a las semifinales de conferencia oeste fue este último conjunto quien se impuso por un score de 4 a 2.
Volviendo a la cuestión central de este informe, esa fue la última aparición de Delfino en los playoffs de la NBA y no decepcionó, para nada. Es más, le aportó dinamismo y frescura al ataque de los Rockets. Su adiós prematuro de esta Liga se dio en el cuarto partido cuando su equipo iba 0-3 abajo. Hubo una jugada puntual en los últimos minutos del tercer cuarto, cuando tras recuperar Delfino de manera extraordinaria un balón en defensa, corrió de costa a costa y la terminó volcando a una mano frente a Kevin Durant. Fue un movimiento y una acción SENSACIONAL, pero tuvo la mala suerte que luego de la canasta cayó mal apoyado con su pie derecho. Pese a su buena actuación individual y que su equipo ganó el partido por dos puntos, Delfino se había fracturado un hueso del pie. Hubo intentos en el quinto juego de que volviese a jugar, pero, tras pocos minutos en cancha tuvo que ser reemplazado por esa lesión.
Por último, cabe recordar, que, en aquel momento los Rockets contaban con jugadores de la talla de James Harden en la ofensiva y en el poste defendiendo a Patrick Beverley.
A modo de conclusión, se puede decir que producto de las lesiones que sufrió a lo largo de su carrera deportiva, en ese momento, el gran triplero argentino decidió retirarse por un tiempo de las canchas y cuando parecía que todo estaba acabado, este incansable luchador, luego de tres años y medio de inactividad, volvió a las canchas para jugar la temporada 2016/2017 en Boca Juniors de la Argentina.
PD: En Playoffs de la NBA disputo 41 partidos en donde encestó 4,9 puntos, 2,2 rebotes, 1,2 asistencias en 15,5 minutos en promedio por juego.
Posición/es en cancha: Escolta- Alero
Dorsal/es NBA:20-10




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