La constancia tiene su premio
En la élite del deporte
mundial existen miles de atletas, pero unos pocos realmente llegan a la
excelencia. Esta última condición no es para cualquiera, ya que se
necesita, un talento innato, una pasión desenfrenada por lo que uno hace,
esfuerzo, y una mentalidad de acero.
En esta oportunidad, hablaré de dos
figuras emblemáticas del mundo NBA que supieron anteponerse a adversidades y
volvieron a los primeros planos de este deporte, dando así, una gran muestra de
carácter y de amor propio.
Antes de dar comienzo y a modo de
spoiler, adelanto, habrá un bonus track. Una pista, a dos jugadores fantásticos,
le seguirá, un entrenador de baloncesto que se ganó el corazón de toda una
ciudad.
Sin más nada que agregar a esta
introducción, comencemos:
El 29 de octubre de 1985 en un partido
de comienzo de fase regular, frente a Golden State Warriors, Jordan se lesionó gravemente
en el hueso esfoides, que se ubica en la zona tarsiana de los pies. De este
modo, el 23 de los Bulls se perdió un total de 64 partidos. Su vuelta a las
canchas demandó de paciencia y un buen período de rehabilitación. Sin dudas,
está mala situación lo fortaleció tanto físico como mentalmente. 'Air Jordan'
llegó a contrarreloj a la etapa más importante de la NBA, los playoffs y si
bien en dicha instancia quedaron fuera en primera ronda contra los Boston
Celtics, quedará para el recuerdo de aquellos que lo vivieron, su duelo entre ese
fabuloso y joven vs. un ya consagrado y extraordinario jugador como lo fue
Larry Bird.
El resto de la historia de este brillante y atlético escolta es más que
conocida donde podemos recordar sus duelos memorables frente a
otras leyendas, tal el ya mencionado Larry Bird, o Isiah Thomas de los
'bad Boys' de Detroit, Erving “Magic” Johnson y sus Lakers, Charles Barkley de
los Philadelpia 76 Sixers y Phoenix Suns y Karl Malone (Utah Jazz), entre
tantas otras.
Esta vez, los Chicago Bulls no
ganaron tan holgadamente, de hecho, tanto los Seattle Supersonics (1996) como
los Utah Jazz (1997 y 1998) en las finales los pusieron contra las cuerdas en
más de una oportunidad, pero, finalmente, y con un Michael Jordan en nivel MVP,
la franquicia de la 'ciudad de los vientos' supo sacar adelante las
eliminatorias y de esta manera proclamarse campeón.
Sin duda alguna, Bryant fue sinónimo
de lucha, perseverancia, dueño de un gran talento, que, por sobre todo, amo su
profesión como muy pocos.
Ya desde muy joven 'the black mamba',
como solían apodarlo en el mundo del baloncesto, partió en desventaja respecto
al resto. ¿Porqué digo esto? La respuesta es simple.
Porque se arriesgó a dar el
salto a la NBA sin haber pasado previamente por el básquet universitario
habiendo sido seleccionado en el draft de 1996 en el puesto número 13 por la
franquicia Charlotte Hornets, quien posteriormente lo cedió a los Lakers con
tan solo 18 años de edad.
Su incipiente figura irradiaba
talento, pero había un problema. Él quería ser el líder indiscutido del
conjunto angelino lo que en los primeros años no se pudo dar, ya que la
estrella principal de ese equipo era el eximio pívot, Shaquille O'Neal.
Este último, junto al escolta
surgido en el colegio secundario Lower Merion del estado de Pensilvania,
condujeron a los Lakers a los campeonatos del 2000, 2001 y 2002. Tras la
desvinculación de S. O'Neal en 2004, Kobe Bryant supo que tenía ahora su gran
oportunidad; la de comandar en cancha a su equipo y porqué no, aspirar al
anillo.
Por último, y luego de alcanzar la
gloria llegó el declive de esos Lakers aunque Kobe Bryant seguía siendo un
jugador implacable en ataque y pese a la
aparición de algunas lesiones.
El pasado viernes por la noche, en el
AT-T Center, los San Antonio Spurs vencieron en un emotivo duelo a los Utah
Jazz por 104 a 102. No fue un partido más, ya que con esa victoria el brillante
entrenador Gregg Popovich alcanzó su triunfo número 1336 en fase regular, y de
este modo, se convirtió en el entrenador con más logros en esta etapa de la
competición.
Dejó atrás así la marca anterior, correspondiente
al mítico Don Nelson quién había logrado obtener 1335 victorias. Como nota o
anécdota, cabe señalar, que Gregg Popovich, antes de convertirse en entrenador
de los Spurs, fue asistente de Don Nelson en los Warriors entre los años 1992 y
1994.
Por otro lado, la particularidad de
esta historia, es que todos estos triunfos los obtuvo con la franquicia texana,
la cual dirige sin interrupciones desde 1996.
Él, junto a R.C. Buford, Gerente General
histórico de los Spurs, fueron los grandes artífices de transformar a San
Antonio en una potencia de la NBA.
Para ello, primero, seleccionaron muy
oportunamente en el draft de 1997 a Tim Duncan para complementarse en el juego
interno con el reconocido pívot David Robinson, ambos fundamentales para que
SAS lograse en 1999 su primer anillo de campeón.
Lo que siguió luego, simplemente fue
apoteósico. Llegaron Emanuel Ginobili, Tony Parker, además de la aparición de jugadores
de la talla de Kawhi Leonard, La Marcus Aldridge, Boris Diaw y los nombres
siguen. Me detengo aquí, ya que estoy siendo injusto con algunos jugadores
destacados que me olvidé nombrar. En síntesis, 5 títulos en un lapsus de 15
años, toda una proeza.
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