Scottie Pippen

 

Nació el 25 de septiembre de 1965 en Hamburg, estado de Arkansas

Fue un jugador completo, el socio perfecto del mítico Michael Jordan con quien brilló en las épocas doradas de los Bulls. Explosivo como pocos, tuvo siempre un gran sentido de juego en equipo, sumado a una excelente calidad de tiro, dueño de una gran determinación a la hora de oponer una defensa ante sus rivales.

Tuvo sus primeros pasos en el básquet universitario jugando para Arkansas Central, equipo que aunque no pertenecía a la NCAA, no fue obstáculo para que los buscadores de talentos lo descubrieran. Por eso no sorprendió su llegada a la NBA en 1987 cuando fue drafteado en el quinto puesto número por los Seattle Supersonics, conjunto en el cual si bien no llegó a disputar ningún partido oficial, le sirvió de trampolín para su fichar para la franquicia de los Chicago Bulls.

Poco a poco, el joven alero, fue adquiriendo en su juego, la confianza necesaria para convertirse en el segundo jugador más destacado dentro del que fue, uno de los planteles más fabulosos y exitosos de la NBA, y que tuvo su mejor versión en la década de los ´90 donde fue el socio perfecto del mágico Michael Jordan, en el que se transformó, en un conjunto casi imbatible.

Pippen supo ser un jugador diferente, protagonista como pocos, de incontables jugadas espectaculares y decisivas en cada partido, capaz de oponer la más férrea defensa a sus rivales, y a su vez, poseedor de un temperamento y despliegue triunfalista que transmitía a sus compañeros; de esos que hacen ganar anillos, que sin dudas, influyó en gran medida en el carácter y actitud de esos Bulls para obtener los dos tricampeonatos: de 1991,1992 y 1993 y los de 1996,1997 y 1998.

Fue así, figura destacada de un equipo con mística, que hizo historia en la NBA, conformando una dinastía increíble que logró ganar seis torneos en menos de una década. Un logro épico y difícil de igualar. El retiro de la liga a mediados de 1993 de Michael Jordan, lo convirtió en su sucesor natural, pero su responsabilidad de líder exclusivo del equipo, nunca la pudo, quiso o supo asumir.

Las temporadas 1993/1994 y 1994/1995, entonces, fueron una suma de desilusión y fracaso para un equipo que se había acostumbrado a ganar; un declive deportivo, que no pudo siquiera ser atenuado con la presencia en la banca de su célebre técnico, Phil Jackson. Pero toda esa desazón se revirtió, cuando a mediados de 1995 Jordan anunció su regreso a los Bulls. Era el estímulo que Pippen necesitaba. Recobró su confianza en el juego y mando, y volvió a tener un gran nivel en las tres siguientes temporadas en las cuales los Bulls lograron el segundo tricampeonato de su historia (1996,1997 y 1998). Este último año, fue el fin de esa gloriosa dinastía integrada, entre otros, por él, por Michael Jordan y el “gusano” Dennis Rodman.

A partir de ese momento, este formidable alero, ya no fue el mismo jugador determinante que había sido hasta ese momento, en gran parte debido a sus constantes lesiones y la falta de ritmo. El año 1999, lo encontró entonces firmando para los Houston Rockets. Allí, fue compañero de los ya veteranos Charles Barkley (35 años) y Hakeem Olajuwon (36 años). Finalmente, los Rockets en esa temporada accedieron a los playoffs, pero por desgracia para ellos perdieron en la primera rueda frente a los Ángeles Lakers liderados por Shaquille O´neal y Kobe Bryant. En conclusión, desde lo individual, el paso de Pippen por los Rockets fue aceptable pero, sin embargo esto no impidió de que sea cortado para el siguiente curso. 

El próximo destino del experimentado y eximio alero fue Portland Trail Blazers. Allí, jugó cuatro discretas temporadas. No obstante, sus minutos en cancha cada vez eran menos.

Su último gran aporte en este deporte, lo dio al equipo de la franquicia de Óregon para que llegaran a la serie final de conferencia Oeste en la temporada 1999/2000, aunque allí fueron superados por Los Ángeles Lakers por un reñido score de cuatro juegos a tres.

A sus 39 años de edad, retornó a sus queridos Chicago Bulls para jugar su última temporada en la NBA. Fue su despedida y al mejor socio que tuvo en cancha Michael Jordan en un equipo que fue fantástico.

Dorsal/es NBA: 33-55

Posición en cancha: Alero

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