Figuras indiscutidas
Sin
ir más lejos, en el deporte podemos encontrar numerosos ejemplos de jóvenes
inexpertos y con sueños de triunfar que luego con el paso del tiempo y un arduo
trabajo se convirtieron en figuras indiscutidas dentro de sus respectivas disciplinas
deportivas.
A
continuación, veamos algunos ejemplos que ilustran lo dicho anteriormente.
·
Michael Jordan: Es difícil definirlo ya
que se trata de un caso único, revolucionario y extraordinario. Una leyenda del
baloncesto.
Nacido en Nueva York y formado deportivamente
en el estado de Carolina del Norte, sin lugar a dudas, su salto a la fama se
dio cuando le dio a la Universidad de North Caroline el triunfo al anotar aquel
magnifico doble de media distancia faltando 15 segundos para la culminación del
partido, y poner el marcador en favor de su equipo en aquel ajustado triunfo de
63 a 62 ante el aguerrido equipo de la Universidad de Georgetown en la
recordada final de la NCAA (campeonato universitario) del año 1982.
Fue
su carta de presentación ante el mundo, de quien luego sería el rey indiscutido
del básquet durante la mayor parte de la década de los ´90.
Nació
en 1986 en Jamaica, una de las grandes cunas del atletismo a nivel mundial.
Sin
dudas, Usain Bolt, ya desde su etapa formativa demostraba ser uno de los
mejores velocistas de su escuela en la Parroquia de Trewlay. De hecho, en ese
momento comenzó a demostrar que lo suyo eran las carreras de 100m y 200m
llanos.
Lo
particular de esta leyenda del atletismo es como con el correr de los del
tiempo se transformó en todo un fenómeno social. Su carisma, superioridad
deportiva, perfeccionismo y dedicación fueron algunas de las características
que pueden describirlo a este brillante atleta, que hasta el día de hoy posee
los récords mundiales en esas distancias en la rama masculina. Además, el ya
retirado atleta jamaiquino a lo largo de su extensa y exitosa carrera consiguió
ni más ni menos que 8 medallas doradas en Juegos Olímpicos.
·
Michael Phelps: También conocido como “el
tiburón de Baltimore”.
Este
admirable atleta fue un apasionado por el deporte, destacándose en la natación.
Si hay alguien que demostró ser un ejemplo deportivo fue él.
Aquel
joven que comenzó a nadar a los 7 años para contrarrestar su cuadro de
hiperactividad no tardó mucho en destacarse, convirtiéndose en silencio y con
mucho esfuerzo en una de las grandes promesas de la natación estadounidense.
Primero, rompiendo marcas en Baltimore para después, si concretar su sueño de
ser olímpico en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 con solo quince años.
El
resto es historia conocida: 28 medallas olímpicas, entre ellas 23 de oro,
múltiples récords mundiales; uno individual en los 400 metros estilo libre y tres
de relevos, convirtiéndose en una superestrella que quedará para siempre en la
memoria de los amantes, en especial de este deporte.
La
enumeración de figuras destacadas en este ámbito podría seguir y seguir, pero
he decidido frenar aquí ya que me parece apropiado, a fin de cuentas, tanto
Phelps, M.J y Bolt, han marcado un antes y un después en sus respectivas
disciplinas producto de su gran esfuerzo sumado a un gran talento y a las horas
de práctica que nos han permitido deleitarnos jornada tras jornadas en dónde
intervinieron.
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