En busca del sentido común


                                 Cuando el fanatismo es violencia y nos domina


Lamentablemente vivimos en un mundo que por lo general prioriza solo los resultados. En otras palabras, el proceso pasa a un segundo plano, somos exitistas, esto quiere decir ganar sea como sea. De hecho, uno de los lugares donde es más evidente esta tendencia, a mi entender es en el deporte profesional.
Si tengo que hablar de los deportistas élite, en línea general veo un poco de soberbia y en muchos casos falta de autocrítica. Un ejemplo claro de esta situación, se da en la conferencia de prensa cuando algún periodista les marca un error o mal desempeño, prefieren enojarse, no admitirlo, no contestar la pregunta o sencillamente justificarse, Como dice la célebre frase: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Por otro lado, creo que lo correcto sería ser más sinceros con ellos, darles mensajes de aliento cuando las cosas las hacen adecuadamente y realizarles críticas constructivas cuando cometen errores. Esta fórmula sencilla podría hacer que mejoren su rendimiento.
Como sabemos, el deporte de alto rendimiento mueve multitudes a lo largo y ancho de todo el mundo. Aquí, encontramos dos grupos bien marcados: los fanáticos y los que lo viven de una manera racional.
En el primer caso, el ser fanático resulta un estado emocional nocivo y/o peligroso donde se pierde la objetividad del análisis sobre la contienda deportiva. Es como si fuera algo de vida o muerte cuando en realidad solo se trata de un espectáculo recreativo.
El segundo supuesto, es la forma más sensata de percibir el deporte donde si bien uno desea que su equipo gane, acepta que pueda perder y cuando sucede la vida sigue igual.
Por eso y para concluir, a modo de reflexión, creo que debemos desdramatizar la derrota, aceptar la frustración lo que no implica el naturalizarla. De hecho, a todos nos gusta ganar, pero a veces, una derrota resulta un llamado de atención que nos puede servir para crecer y así fortalecernos tanto en lo deportivo como en lo social y humano.

 

 

 

 


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