Un futuro incierto
Como ya sabemos, desde que asumió la formula Ameal- Riquelme en diciembre de 2019 el club Atlético Boca Juniors ha demostrado más dudas que certezas. Las preguntas más frecuentes que surgieron en el mundo Boca tras este cambio de dirigencia fueron entre otras: ¿Podrán conducir al equipo a la tan ansiada séptima?, ¿Harán una limpieza general de todos aquellos jugadores provenientes de la era Daniel Angelici?, ¿Le devolverán la mística al club? Ahora bien, estas fueron algunas preguntas que surgieron y trataré de darles una posible respuesta.
La primera decisión importante que tomó la nueva gestión fue echar de la dirección técnica al rafaelino Gustavo Alfaro, quien a mi criterio tuvo un buen desempeño en su función a pesar de haber quedado fuera de la copa libertadores del año 2019 en las semifinales frente a River Plate. Por otro lado, en el torneo doméstico, no les estaba yendo para nada mal (estaba entre los del lote de arriba).
Pero para la dirigencia estos buenos resultados no fueron
suficientes para renovarle el contrato que vencía el 31 de diciembre. De este
modo el cargo de director técnico quedaba vacante y fue así que se opto por
contratar al experimentado y viejo conocido de la casa, Miguel Ángel Russo.
Cabe recordar que Russo fue el técnico de Boca en la
libertadores 2007, última edición en la que salió vencedor el club de la
ribera. En aquel recordado equipo se destacaban jugadores como Martin Palermo,
Rodrigo Palacio, Ever Banega, Hugo Benjamín Ibarra y como olvidarse del mejor
jugador de aquella edición y de la historia del club Juan Román Riquelme.
Todo lo que acabó de mencionar son lindos momentos del
pasado, lo importante es el presente con vista al futuro.
Hasta el momento desde su vuelta al club, Russo tiene un
aprobado en el marco local y un debe en el ámbito internacional. Pero en Boca se sabe bien que el torneo interno es
una copa de cabotaje y el gran objetivo y prioridad del semestre es la Copa
Libertadores. Como dice la canción que suena siempre en las noches de copa
entre semana en la mítica bombonera: “la copa libertadores es mi obsesión” y
sí, es así.
Por otro lado, el Xeneize debe mejorar sustancialmente si quiere aspirar a la séptima. Si no se producen cambios urgentes es posible que quede fuera del certamen continental como le sucedió en las semifinales de la edición pasada frente a Santos de Brasil.
Con respecto a la pregunta. Desde el día uno fueron claras las intenciones de Riquelme y todo el consejo de fútbol, a idea principal lisa y llanamente fue echar del club a todo aquello que provenía de la gestión Angelici. Vaya si lo están logrando, parece un club de amigos, el cual tranquilamente se podría llamar “Riquelme and Friends” pero bueno no hay que criticarlos quizás esta limpieza general y posteriormente renovación les sale bien.
En fin, se sacaron de encima a excelentes jugadores como
Mauro Zarate, Emmanuel Más, Nicolas Capaldo, Julio Buffarini y las dos perdidas
más dolorosas Guillermo “pol” Fernández quien por cierto la esta rompiendo en
Cruz Azul de México y por último el gran ídolo que tuvo en cancha el conjunto
azul y oro: Carlos Tevez. Este, mirado siempre de reojo por su cercanía a el
“Tano” Angelici y el ex presidente de la Nación Mauricio Macri. Como se sabe
“el apache” se acaba de retirar hace unos días y mucho empiezan a especular de que
formará una lista opositora frente a Riquelme en las elecciones presidenciales
del club en el año 2023.
Por otro lado, la renovación tiene nombres como: Marcelo
Weigandt que vuelve al club luego de un paso breve por Gimnasia y Esgrima de la
Plata; Nicolas Orsini, delantero proveniente del Club Atlético Lanús; Norberto
Briasco, de Huracán y Rolón, también proveniente del conjunto de Parque
Patricios. Otros que pueden llegar o al menos están en carpeta son: Roger Martínez,
atacante de América de México, Franco DÍ Santo, atacante discreto de San
lorenzo de Almagro y por último el peruano Advíncula, este último es jugador
del Rayo Vallecano, equipo que acaba de ascender a la primera división
española.
A esta lista de jugadores se suman A. Rossi, Izquierdoz, Zambrano, López, Fabra, Almendra, Medina, Varela, Cardona y Villa.
Es importante remarcar y a modo de critica que esta nueva dirigencia suele cometer errores garrafales uno tras otro. Se mueven como si fueran los dueños del club, destratan jugadores o gente importante de la institución, creen que se las saben todas y que, porque fueron ídolos como jugadores pueden decir cualquier cosa y está bien, pero no es así o no debería ser así.
Por último, me encanta, hacer referencia a ¿Volverá la
mística al club? No lo sé, pero me inclino que por el momento habrá que esperar
un tiempo.
El equipo de Boca Juniors hace mucho que viene de
frustración en frustración. Copas libertadoras perdidas de manera inexplicable (se
me vienen dos a la cabeza; La final contra Corithians en el año 2012 en Brasil
y la dolorosa final de Madrid 2018 frente al River de Marcelo Gallardo),
técnicos con pasos de escaso éxito, grandes expectativas sin lograr los
resultados deseados y no me quiero olvidar de los constantes cortocircuitos
entre jugadores y directivos.

Creo que hay que esperar a ver que nos deviene la gestión del Riquelme y su cuerpo de asesores... tienen una forma de conducir que no es acorde a los buenos tratos y la buena relación que debe existir entre las partes...
ResponderBorrarNo hay que adelantarse...